Latinoamérica: poder hablar sin uniforme

Es preciso reivindicar el papel de la crítica. No la que parte de un pensamiento de biblioteca, sino las contestaciones que nacen de abajo y desde dentro de los procesos; desde aquellos que están destinados a ejercer de contrapoderes cuando la inercia estatal se separa de sus intereses. Sin eso, sencillamente no hay revolución posible.