Manual de refundación para los partidos del régimen: el ejemplo de Convergència

Muchos se han apresurado a certificar el estado terminal del régimen del 78. Pero ni el el 15M, ni la crisis, ni el deseo son suficientes para darle la puntilla al de un sistema de partidos, asentado tantos años ya como duró el franquismo. Los partidos nuevos han conseguido un hueco, pero no asaltar el cielo electoral, y se han encontrado con la resiliencia –palabra zen de moda– de los viejos. Ahora, estos van a necesitar algo más que el zen y la capacidad del junco de doblarse ante el viento para atravesar este ciclo si quieren seguir gobernando, porque el suelo es inestable. ¿Pero cómo se refunda un partido? Es difícil responder porque depende de muchos factores. En Cataluña hay buenos ejemplos en marcha.